No todos tenemos un día especial en el año para sentirnos viejos y reflexionar sobre lo mucho o poco que hayamos hecho en nuestras vidas. Para mí es una constante, una reflexión a la que presto segundos a diario, un momento de silencio, tortura, locura y esperanza.
Pero tú tienes un día especial en el año donde piensas en todo esto, y a mí me da risa.
Ya tenemos 24 y nos conocimos a los 6… 3/4 de nuestras vidas en que, preocupados y en joda, llegamos a la misma conclusión.
Fueron apareciendo los granos, los pelos en las piernas y las barbas. Fuimos dejando el infantil, menores, medianos y el colegio. Cambiamos el sargento por almuerzos, y los polos de la e por unas camisas parecidas a las que nos firmamos en 5to.
Sabemos en lo que estamos y no hay duda de que nuestra conclusión de siempre es una mierda: nos estamos haciendo viejos.
Feliz cumpleaños.
